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lunes, 7 de mayo de 2007

Play-offs NBA, emoción y sorpresas

El baloncesto da un paso hacia adelante y dos hacia atrás al otro lado del charco. Cuando los tres mejores equipos con diferencia de la competición están en el mismo lado del cuadro y cuando los dos finalistas de la pasada edición caen eliminados a las primeras de cambio, es que algo va mal. A Golden State le sobró el séptimo partido para eliminar a Dallas, a los que ya les había ganado los 3 partidos de la Liga regular. Una fase en la que los Mavs lograron la sexta mejor marca de la historia, un 67-15 que ponen en bandeja el MVP a Dirkt Nowitzki por encima de su amigo Nash, a pesar del desastre de los play offs y de su escandaloso 3 de 12 en tiros de campo en el último encuentro.

La otra sorpresa fue el contundente 4-0 que Chicago le propinó a Miami, el triunfo de la juventud sobre la veteranía. Hinrich, Gordon y Luol Deng frente a Shaq, Alonzo, Gary Payton, Antoine Walker y Jason Williams, unido al hombro de Wade. Después de hipotecarse al inicio de esta temporada con el multimillonario fichaje de Ben Wallace, el proyecto de los Bulls tiene serias opciones de alcanzar la final, para ello deberán superar el duro escollo de los Pistons. Aunque duela decirlo por el futuro de Pau, la franquicia del toro hizo bien en no contratar a Gasol a cambio de Luol Deng o Ben Gordon. Habría reforzado el juego interior con el tándem formado por Big Ben y el de Sant Boi, pero habría perdido mucho en el perímetro y en la dirección. No obstante, tal vez haya llegado el momento de Cleveland. LeBron ya es algo más que una máquina de pulverizar las estadísticas, y en su mano están buena parte de las esperanzas de los de Ohio.

Utah tiene serias opciones de presentarse en la Final de Conferencia con el permiso de unos Warriors empeñados en hacer historia. Kirilenko y Okur parecen decididos a emular a Stockton y Malone, y por ahora van camino de ello. Sin duda la eliminatoria más destacada es el cruce entre San Antonio y Phoenix. Este puede ser el año de los suns, con Stoudemire esta vez en plenas condiciones y la agradable sorpresa de Leandrinho, designado mejor sexto hombre de la NBA. No obstante, en año impar Duncan y compañía ponen la directa hacia el título. Las opciones de New Jersey son más bien escasas, a pesar de haber recuperado a Richard Jefferson y del descubrimiento de Nachbar.
De los demás eliminados, Houston se puede ir con la cabeza bien alta, en especial Mc Grady, al que las lesiones si han respetado este año. Denver deberá soportar la presión de tener dos gallos en el mismo corral, aunque en los últimos compases de la liga regularla conexión entre Iverson y Carmelo ha dejado un buen sabor de boca en Colorado. Los Lakers deberán ir pensando en que no sólo es suficiente con tener a Kobe Byant. Tal vez la posible llegada de Kevin Garnett, cuyo ciclo en Miessotta hace tiempo terminó, contribuya a cimentar un equipo sólido en torno al escolta de Philadelphia, algo imprescindible para reverdecer viejos laureles. Toronto hizo bastante más de lo que se le esperaba: campeón de la Conferencia Atlántico, Sam Mitchell entrenador del año y sobretodo un gran sabor de boca en cuanto al juego colectivo desarrollado por los Raptors. El proyecto de Bryan Collangelo ha triunfado sobradamente tras el fracaso de la temporada anterior.

lunes, 2 de abril de 2007

La mala suerte se ceba con Garbajosa

La carrera de Jorge Garbajosa es un ejemplo de trabajo y sacrificio en bebeficio de su equipo. De muy joven tuvo quer emigrar al TAU en busca de un hueco en la élite. De ahi dio el salto a uno de los mejores equipos del continente, la Benneton de Treviso, donde coincidió con su hoy compañero Andrea Bargnani. Tras una breve parada en Unicaja donde logró la pirmera liga en la historia de los malagueños, y tras colgarse el oro en Saitama y formar parte del cinco ideal del Mundial de Japón, el de Torrejón daba el salto a la NBA. Su destino, Toronto Raptors, una ciudad muy europea y un equipo con un estilo de juego muy europeo. No tardó en hacerse con un hueco en el quinteto titular, junto a TJ Ford, Bosh, Anthony Parker y Nesterovic. Ha sido de la partida inicial hasta en 60 partidos esta temporada. Además ha estado casi toda la temporada entre los mejores 5 rookies, fue elegido novato del mes de noviembre en la Conferencia Este.
Sus cifras son impecables: 28 minutos, 8.5 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias ha promediado el ala-pívot madrileño en 67 encuentros disputados. Aún así, el #15 de los Raptors no le da importancia a las cifras, si no más bien a su aportación al juego del equipo, y especialmente al estilo defensivo. Garbo domina todos los secretos del arte de defender la propia canasta, sabe a dónde va a ir el rebote o a quién hay que bloquear, no le importa que estén ante él los mejores hombres interiores del planeta, no le intimidan ni los centímetros ni la potencia, a veces la inteligencia puede más que la espectacularidad. Por si ello fuera poco, ya le va tomando la medida a los 7,25 de la línea de tres puntos. Los 70 centímetros que lo separan del triple FIBA no son una barrera para armar el brazo des de la línea de tres, a la que definitivamente le ha tomado la medida. No podía ser menos, estando rodeado de grandes lanzadores como Anthony Parker, Bargnani o Mo Pe. En su mejor partido esta temporada frente a Denver Nuggets se bastó el sólo para rozar el doble doble con 22 puntos (5 triples) y 9 rebotes, además de secar a Carmelo Anthony.

Hasta que llegó la maldita jugada en Boston contra el segundo peor equipo de la liga. Un intento de taponar a Al Jefferson daba con los huesos de Garbajosa en el parket del Garden con su tobillo colgando. Las reacciones tanto del propio jugador de los Celtics como de su compañero Calderón no presagiaban una lesión cualquiera. Finalmente, serán 6 largos meses de recuperación, con lo que Garbo se pierde la postemporada y peligra su participación para el Europeo de Madrid. Una auténtica desgracia que le hace perderse la postemporada con un equipo a punto de lograr su primer título de división y que vuelve a disputar los play offs, algo que no sucedía des de la no tan lejana época de Vince Carter y Tracy MacGrady. Y no ha sido la única ausencia de Toronto, que acaba de recuperar a Anthony Parker y espera a Bargnani para la primera eliminatoria, probablemente contra Miami o Chicago.

lunes, 12 de febrero de 2007

Grandes Raptors

Este viernes, los incipientes aficionados al basket en general y a la NBA en particular, y a su vez sin la capacidad adquisitiva como para instalar el Canal Satélite DIgital en casa, nos deleitábamos con un emocionante Toronto Raptors-Los Angeles Lakers, y con un no menos emocionante diferido ofrecido por Cuatro, al más puro estilo La Sexta. Un partido que se inició a la 1 de la madrugada hora española en el Air Canada Centre llegaba a nuestras pantallas a las 2.30 horas, relegado en la parrilla por el nuevo e insulso late-night de la cadena de sogecable, La Noche Americana (este sí se emitía en directo desde tierras norteamericanas); y por la serie gay-lésbica Queer as folk.

Aún así, hay que agradecer a Cuatro la gentileza de ofrecernos en abierto una vez a la semana la mejor liga del mundo, en un deporte que vuelve a arrancar pasiones en España después del éxito de los hombres de Pepu en Saitama, y una liga norteamericana declarada oficiosamente de interés general por la presencia de cuatro españoles (Sergio Rodríguez, Pau Gasol, Calderón y Garbajosa), y quién sabe si de alguno más la temporada que viene (Rudy Fernández, Navarro, Marc Gasol). Ello lo celebramos los nuevos aficionados a este deporte, que podemos disfrutar de las buenas retransmisiones de Sogecable, y de la era post-Montes, para tranquilidad de muchos, aunque sólo hay que avanzar dos canales para escuchar los nuevos motes. Aún así Cuatro persiste demasiado en centrarse en las retransmisiones de los partidos donde intervienen los jugadores españoles (Portland, Raptors y Grizzlies), en algún caso con algún que otro patinazo inesperado, como el de la madrugada del 2 de febrero, donde los tobillos de Sergio e Iverson le quitaron al partido el 80% del interés que tenía para el público español.


Por lo que se refiere al duelo cue centra este artículo, no puedo dejar de mostrar mi debilidad por estos Euro-Raptors que ya están con saldo positivo en victorias-derrotas (27-24), líderes de la División Atlántico, por encima de los Nets de Jason Kidd, otra de mis debilidades, y cuartos en la Conferencia Este, por delante de Chicago, Orlando o Miami, los actuales campeones. Y aún no teniendo un super-equipo, tienen una gran plantilla equilibrada y que está a la altura de los grandes retos. Encabezados por el All star Chris Bosh, tiene a dos bases magníficos como T.J. Ford y Calderón que se reparten las asitencias a partes iguales, aunque con estilos de juego muy distintos. Junto a ellos, el número 1 del Draft de 2006, Bargnani, el primer europeo en conseguirlo. Un auténtico francotirador al que ya se le compara con Nowitzki. El italiano es capaz de sacarse tiros certeros sin apenas necesitar impulso ni espacio. Y qué decir del rookie más veterano, Jorge Garbajosa está lejos de números espectaculares pero con una solvencia defensiva clave para el equipo. Ambos rookies estarán en el All star de Las Vegas, de momento en el partido de novatos contra jugadores de segundo año.


El partido de la madrugada del viernes al sábado acabó con una exhibición de Bosh y toda una demostración defensiva de Garbajosa. En cuanto a los Lakers, me causó bastante decepción ver a un equipo que depende en el 80% de las acciones de lo que haga Kobe Bryant, el auténtico alma de un equipo que podía haber sido uno de los mejores de la historia. Esta vez no logró los 81 puntos que le endosó el 22 de enero del pasado año al cuadro canadiense, aunque cuajó un buen partido, siendo el mejor de su equipo en puntos y asistencias. El escolta de Philadelphia está en una lucha permanente contra sí mismo, en una de sus últimas oportunidades para lograr el MVP de la liga, el mayor logro individual para un jugador de la NBA. Sigue acumulando récords de precocidad y anotación, pero aún se le resiste el premo de jugador más valioso de la competición. A sus 29 años, su caso guarda un especial parecido con el de Thierry Henry. El delantero del Arsenal, con un leve parecido físico a Kobe, también lo ha ganado todo a nivel colectivo, pero se le sigue resisitendo el Balón de Oro y las oportunidades se agotan.