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jueves, 22 de marzo de 2007

La Comunidad de Madrid sanciona a las compañías de telefonía móvil

Movistar, Vodafone y Orange, las tres principales operadoras de telefonía móvil en nuestro país, deberán asumir unas sanciones que suman un total de 1,5 millones de euros. El gobierno autonómico basa estas multas en la Ley de protección de los Consumidores y Usuarios, la misma que desaconsejaba a priori el redondeo al alza impulsado por estas compañías, que entró en vigor el pasado 1 de marzo. La publicidad engañosa y el incumplimiento de sus obligaciones han llevado al ejecutivo madrileño a tomar estas decisiones.

Es es primer aviso serio que reciben las compañías por parte de los poderes públicos en España. Tras el fracaso de la iniciativa popular del apagón de móviles, la legislación debe imponerse a los abusos reiterados de éstas empresas operantes en el Estado. Por ahora, la cuarta en discordia, Yoigo, se mantiene al margen de la disputa comercial, y mantiene los precios previos al 1-M. El gobierno regional espera que las sanciones sean "disuasorias". Es difícil imaginarse cuáles son las intenciones del gobierno de Esperanza Aguirre, no obstante es interesante la primera medida sancionatoria llevada a cabo por los poderes públicos contra la subida del establecimiento de llamada y la publicidad engañosa en general, así como el incumplimiento de los contratos firmados con clientes bajo unas condiciones y su alteración unilateral.

Habrá que esperar si se extiende el ejemplo a otras administraciones públicas, en especial la central. Las quejas de los consumidores no cesan, y las compañías se enfrentan a una situación de incertidumbre en la que por primera vez ven peligrar sus expectativas de mercado.

jueves, 15 de marzo de 2007

Los ecos del 10-M

En pleno aluvión de manifestaciones en Madrid y Bilbao, mientras en la capital vizcaína la plataforma 18/98 convocaba una marcha para defender los derechos de los procesados, el PP convocaba directamente una manifestación para protestar por la prisión atenuada concedida a De Juana Chaos. Tras haber acudido a las marchas de sus terminales sociológicas (AVT, Foro e Ermua), esta vez los populares daban un paso al frente y patrocinaban ellos mismos la manifestación. A parte de incumplir flagrante y reiteradamente ese punto del Pacto Antiterrorista que rezaba:
Manifestamos nuestra voluntad de eliminar del ámbito de la legítima confrontación política o electoral entre nuestros dos partidos las políticas para acabar con el terrorismo.
Este hecho es quizás el menos grave, tal vez por reiterativo। Más curiosa es la adopción del himno español para concluir la marcha, cual si fueran los pupilos de Luis antes de iniciar el partido. Rajoy llegó a decir que era "uno de los días más emocionantes de mi vida". No obstante, lo más grave es la expropiación en toda regla y sin pedir permiso del lazo azul de Gesto por la Paz, creado durante el secuestro de Julio Iglesias Zamora y portado en infinidad de ocasiones por el movimiento pacifista. Una iconografía muy estudiada, con los jóvenes de Nuevas Generaciones y los concejales vascos del PP amenazados por ETA en primera fila, para representar el pasado de terror y el futuro esperanzador, cómo no, en manos del PP.
Los manifestantes bien podían haber acudido a un partido de la selección española, habida cuenta del gran número de rojigualdas que repartió la organización. Pero las "personas normales y sensatas" que acudieron a la concentración estaban asistiendo al primer acto masivo de campaña del PP, con cifras dispares, como viene siendo habitual, aunque es especialmente escandalosa la desaparición de la cifra de 215 mil manifestantes ofrecida por la edición digital en la tarde del sábado, mediante cifras facilitadas por el Manifestómetro, inferiores incluso a las ofrecidas por la Delegación del Gobierno। Es sabido que los sábados en las redacciones de los periódicos es el día del becario, y el compañero encargado de introducir en la web los datos prefirió atender en un primer momento a la honestidad profesional y a las evidencias empíricas proporcionadas por un estudio serio. Probablemente una llamada de arriba obligó al periodista a comerse su propia dignidad y hacer prevalecer los criterios de empresa a los criterios profesionales, y debió eliminar dichas cifras y citar únicamente las ofrecidas por la Delegación y por la Comunidad de Madrid.
Aún así, la asistencia fue masiva, la derecha sociológica se manifestaba por segunda vez en lo que va de año, esta vez sin la compañía de socialistas díscolos, aunque no faltaron miembros de las citadas terminales (Alcaraz, Mikel Buesa), y reducía aún más el estrecho margen de maniobra del gobierno en materia antiterrorista. Si ésta es la reacción por una prisión atenuada, habrá que ver que es lo que sucede si algun dia se acerca algun preso dispersado o se pone en libertad a algun preventivo o que haya cumplido 3 cuartas partes.

lunes, 12 de marzo de 2007

¿Catalanofobia o ausencia de interés?

Interesante entrevista a la periodista Patricia Gabancho en la contraportada de El Periódico, en la que arroja luz sobre la permanente confusión entre cultura y política en este pequeño territorio del mediterráneo. Una vez superados las trabas al Estatut y dejada atrás, por lo menos de momento, las campañas de boicot, Catalunya prosuigue su singladura en el siglo XXI con más odio en el resto de España que en el anterior. Lo catalán sigue estando mal visto por la clase media española, sólo hay que ver casos aislados de recelos hacia productos o personas del país. Porbablemente no exista ninguna fórmula mágica que puedan llevar a cabo los políticos para vender Catalunya sin despertar pasiones.

Este problema se resolverá en 2 o 3 generaciones, des del momento en que se empiece a encauzar con buen pie la despolitización completa de la cultura catalana y a su vez de la cultura española. Como afirma la periodista autora del libro El preu de ser catalans (El precio de ser catalanes), "Se ha llegado a la aberración de decir que escribir o cantar en catalán en Catalunya es identitario (...)". Para Gabancho, la cultura catalana "se considera parde de ese nacionalismo". Con una opinión pública española caldeada y aturdida por los acontecimientos sucedidos en torno al proceso estatutario y sus por ahora inexistentes consecuencias catastróficas, hoy por hoy es clamar en el desierto pedir la separación rigurosa entre cultura y política, algo que ya no sucedía durante el tardofranquismo, donde elementos como la Nova Cançó (Serrat, Maria del Mar Bonet, Lluís Llach)
se convirtieron en un ariete más para la lucha antifranquista.